Cuentista

En una ciudad desierta, sólo se escucha el pedal desvencijado de una bicicleta vieja, más parecida a un triciclo que a un biciclo. Montado sobre él viaja un cuentista. Giraba y saltaba en su biciclo desafiando la gravedad, pues el cuentista, no creía en ella.

sábado, 9 de enero de 2010

Espera



se oye el sonido del charco en choque, del auto pasar. anima la espera. espera que si no lloviera sería menos ansiosa. salgo al balcón, cuido mi taco desde el borde delimitado entre lo mojado y lo seco. permanezco un rato, quién sabe cuanto, en el lugar impecable que da a afuera, al acecho.
me canso y supongo que demora, la lluvia complica. adentro, suelto la cartera que me cuelga. la abro y trato de encontrar los cigarrillos con dificultad por el esmalte de las uñas. busco fuego en la cocina y ahí me quedo, en la nada, mirando el humo quizás.
ya consumido el cigarrillo, me acuerdo de ese tango, fumando espero. tarareo, pero solo un fragmento, me vuelvo reiterativa entonces prendo la música. está puesto el disco que me encanta, me anima. mi mente empieza a danzar...
interrumpe el timbre, por fin llega Ana.